Economía de los Mil Demonios » Blog Archive » Al planeta se le respeta (14): Poniendole valor al medio ambiente PARTE IV

Articulo

Al planeta se le respeta (14): Poniendole valor al medio ambiente PARTE IV

Hay mucho que podemos hacer por el medio ambiente. ¿Cómo? ¿Acaso no todo es culpa de las empresas grandes? Bueno, sí, las empresas grandes tienen su parte en el problema.  Pero tú también.  Y es que el tema ambiental es bastante complejo y cuando le asignas el origen de todos los males a las empresas, en el fondo te estás sacudiendo tú la parte que te corresponde.  Así que sí, debemos insistir en regulación ambiental más eficaz.  Pero también debemos hacer lo que podamos para que cada uno de nosotros con nuestros andares diarios no estemos perjudicando a las generaciones futuras. ¿Suena dramático? Pucha, es que lo es.

Luego nos vamos a detener en grandes iniciativas que hizo falta implementar.  Pero esta vez, para variar, enfoquémonos en lo que un individuo motivado puede hacer.  Pero como no quiero ponerme en plan Disney Channel, solo mencionaré iniciativas que han sido reconocidas como impactantes y que además han generado un beneficio a los que la implementaron.  Porque mi rollo con estos posts (parte 1, parte 2 y parte 3) es que solo cuando encontremos la manera de que la protección del medio ambiente sea beneficiosa para todos de manera directa, habremos encontrado la solución final al problema.

Insisto, no estoy negando que hay que ser estrictos en la regulación a las empresas.  Solo digo que esto de estarlas persiguiendo y fiscalizando es costoso y que menos costo para la sociedad tendría el encontrar la propuesta que haga que les convenga cuidar el medio ambiente.  No, no es fantasía.  Hay ejemplos.

Por lo pronto, veamos lo que The Guardian reporta acerca de un premio sobre ética.  Como quizás muchos sepan, The Guardian no es precisamente el mayor defensor del sector privado.  Esto no fue impedimento para que organicen una vaina llamada Observer Ethical Awards buscando «justicia ambiental y social».  Premian «gente, organizaciones y activistas» que marcan el terreno para un «futuro ético».  Como objetivo suena loable.  El caso es que en el 2014 premiaron a la empresa de cosméticos Lush.  Las razones van desde la manera como seleccionan los ingredientes naturales y proveedores que respeten el medio ambiente hasta el hecho de que la empresa misma se mete a campañas que promueven su versión propia de la protección del medio ambiente, así como la lucha contra la experimentación de cosméticos en animales, una práctica bastante común en otras compañías.  Pues bien, un reconocimiento como éste le permite a Lush un tipo distinto de marketing al que ya le gustaría acceder las marcas contra las que compite.  Un reconocimiento como éste le brinda un bono al precio que puede cobrar por algunos productos.

Con respecto a las campañas que hace: Como dije, promueven su versión propia de la protección del medio ambiente.  Por ejemplo, donan alrededor del 2% de sus ganancias públicamente a campañas como Plane Stupid, una iniciativa para que no haya más aeropuertos en el Reino Unido.  Tienen sus razones.

En todo caso, por más escéptico que seas, puede que aceptes lo siguiente: El mercado está reconociendo que Lush se diferencia de las demás y la premia con una mayor demanda.  En la primera mitad del año pasado obtuvo ganancias récord y ya había comenzado su plan de expansión a brindar servicios de spa.  Así que hacer las cosas bien está resultando ser un negocio rentable para Lush.  Pero, claro, hacer las cosas bien no es suficiente.  Tiene que ir acompañado de una campaña de difusión y de transparencia.  Si no, de nada sirve.

Por su lado, en Estados Unidos está el Environmental Initiative, el cual existe desde 1992 y tiene una serie de líneas de acción.  Una de éstas es un premio que se otorga para reconocer esfuerzos de individuos en encontrar maneras de proteger el medio ambiente.  En el 2014 premiaron al Project Sweet Pie.   Y chequeen bien de qué se trata, que suena bastante bien.  Promueve la creación de jardines dentro de ciudades.  Esto incluye entrenamiento para poder usar estos espacios para cultivar alimentos.  Con una inversión de US$168 millones planean crear más de 500 puestos de trabajo que producen alimentos orgánicos dentro de la ciudad.  De esta manera se genera un mayor acercamiento a la naturaleza incluso viviendo en una ciudad, se generan puestos de trabajo y se ofrece productos más naturales.  Todos ganan.

Finalmente, la revista Time solía tener un premio anual llamado Heroes of the Environment.  En 2009 uno de los premiados fue Yumi Someya, una empresaria japonesa a la que le está yendo bastante bien.  Se trata de U’s Corporation, la cual toma el aceite que queda en las casas japonesas luego de freír vegetales o pescado, el cual se estima que llega a las 200 mil toneladas al año.  Usualmente este aceite usado se tira por el drenaje y hace un daño ambiental tremendo.  Someya reconoce que ese aceite tiene un valor que se puede aprovechar.  De esta manera, no solamente reduce la contaminación, sino que además hace dinero para su empresa y para las familias que en vez de echar el aceite usado lo guardan para entregárselo a U’s Corporation.

Uno al escuchar esta idea podría pensar que se trata de una idea del siglo 21.  No obstante, Someya es la tercera generación de una familia que viene explotando esto desde 1949.  Actualmente transforman el aceite usado en fertilizante y en jabón, los cuales se venden y generan considerables ingresos a la empresa.  Pero la verdadera joya de U’s Corporation es la transformación del aceite usado en biodiesel, producto con el cual además se reemplaza otras opciones cuya producción son perjudiciales para el medio ambiente.  Y no solo eso, sino que además los coches que usan este combustible huelen a cocina de casa hogareña.  Actualmente U’s Corporation recupera 100 toneladas de aceite usado al mes, proveniente de más de 5 mil restaurantes y de 100 estaciones de recolección.

Yo sé lo que estabas esperando.  Tú lo que querías era ver ejemplos de grandes empresas reconocibles para arrancar a rajar y decir que cómo es posible que hable bien de tal o cual, cuando todo el mundo sabe que ésta no paga impuestos o esta otra maltrata a sus empleados.  Pero no, pues.  Justamente me he buscado ejemplos caletas para ver si así me puenteo tu prejuicio.  Ojalá haya funcionado.  Aún así, en el siguiente post podremos ir viendo casos más cercanos a nosotros.  Todo esto para entrarle a Historias del Cambio Climático.

(Dibujito de arriba: http://losmonstruosdetony.blogspot.com/)

'One Response to “Al planeta se le respeta (14): Poniendole valor al medio ambiente PARTE IV”'
Leave a Reply

Popular
Buscador de artículos
Archivo de artículos
julio 2020
L M X J V S D
« May    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031