Economía de los Mil Demonios » Blog Archive » Otro bonito enredo (16): La ultra democratica Peru

Articulo

junio 30th, 2011empresas públicas, UncategorizedMildemonios 10 Comments
Otro bonito enredo (16): La ultra democratica Peru

Hay un detalle adicional de lo ocurrido en Puno que me parece digno de ser comentado.  Lo noté a raíz de una columna en El Comercio que linkearía, pero como ellos te piden loguearte para mostrarte contenido de archivos, no le veo el sentido.  Es la combinación de dos creencias arraigadas a lo largo de las redes sociales.

La primera es que todo debe ser consultado.  No sé si han dado cuenta, pero ya desde hace un tiempo hay una onda de insistir en que si un proyecto de inversión afecta a quien sea, sin importar cuántos sean ni a cuántos beneficie el que el proyecto se haga, éste no se debería llevar a cabo bajo ninguna circunstancia.  Lo que yo llamo la filosofía del NO-HAY-FORMA.

Esto es un poco difícil ver en el tema de Puno, porque ha sido harto manipulado, pero data de mucho más atrás.  Creo que un caso en el que se puede ver con bastante claridad es en el proceso de concesión del puerto de Callao, en donde velar por unas 2,000 personas (los benditos trabajadores de ENAPU que se ven afectados por la entrega a una empresa privada de la administración del puerto -es mentira que se esté vendiendo el puerto como ellos alegan, por supuesto-) era suficiente para paralizar por semanas el comercio exterior peruano -motor del tan mentado crecimiento económico- y crear inmensos sobrecostos a la sociedad por años, en el sentido en el que porque no se concesionaba, no se podían eliminar las trabas y no se podía comprometer las inversiones necesarias.

Como propuso alguna vez una de las empresas que no ganó ninguno de los procesos, a esos 2,000 trabajadores y todo lo que significaba mantenerlos tranquilos y contentos sin que hagan nada (o sea, pagarles una vez al mes una suma de dinero suficiente para que no fastidien desde sus casas, porque la mayoría de ellos no estaban capacitados para las nuevas tecnologías que se pretendían traer ni estaban dispuestos a ser capacitados, tampoco) debía ser incluído en la estructura de costos del proyecto de inversión en el puerto del Callao, por más ilegal que sonase.  Básicamente porque era la única manera de que no fastidien, por más garantías que se den.

A todas luces era una locura.  Pero es que los grandes proyectos de inversión nunca van a poder aplicarse sin que afecten negativamente a alguien.  Por ejemplo, ampliar el aeropuerto Jorge Chávez -una total necesidad para que el país pueda seguir atrayendo turistas que luego aporten a la industria del turismo en algunas regiones y sean capturados por protestantes en otras- requiere mover familias que han vivido alrededor del aeropuerto con un estilo de vida dado por generaciones.  Pero pucha, ¿cómo hacemos sino?

Entonces, no es buscar lamanera de no afectar a nadie.  Eso es imposible.  El asunto es cómo se compensa a los que son afectados.  Y cómo se calcula o cómo se decide la compensación en cuestión.  Ése es el tema.  No cómo se paralizan los proyectos.  Paralizarlos o cancelarlos debe ser el final de un largo proceso de evaluación técnico y transparente.  No la respuesta a un chantaje violento, como ha sido el caso en Puno.

O sea, digan lo que quieran, pero Bear Creek Mining (BCM) está en todo su derecho de reclamar la decisión del Estado de paralizar su proyecto de inversión.  Todos repiten que la minera malvada que vino a hacer todo eso que las mineras malvadas hacen y que tenía que largarse del país.  Y que la victoria de la defensa de lo nuestro en el proceso.  Pero pocos conocen en realidad la historia completa.  Aquí un post del blog de Alberto Arispe explica la nota (las negritas son mías).

En los últimos años, BCM ha invertido millones de dólares en la zona, obtuvo el estudio de impacto ambiental (EIA) con la aprobación de las comunidades aledañas y levantó aproximadamente US$ 100 mn en Canadá para invertir en Puno.  Contaba con el apoyo del gobierno, de la comunidad local y con el marco legal respectivo. “El Perú es un lugar serio para hacer negocios, confíen en nosotros”, dijo el ministro de Energía y Minas Pedro Sánchez en PDAC en Canadá, sólo hace cuatro meses.

Bueno, por alguna razón extraña (que NO es la contaminación, pues me consta que el proyecto contempla todas las medidas para no contaminar la zona en el futuro) muchos de los políticos y líderes puneños que hace cuatro años pidieron la promulgación del famoso Decreto 083-2007, ahora desean que se derogue. (…)

Estos aproximadamente 20,000 señores  exigen al gobierno, que representa a 28 millones de peruanos, que se derogue un decreto sin mayores argumentos técnicos o legales y, peor aún, que se prohíba en Puno toda actividad minera. Pero no lo exigen dialogando, no, lo exigen con palos y hondas en las manos, violando la ley y perjudicando a connacionales que sólo desean trabajar honradamente.

O sea, ya preocupa que una empresa que ha cumplido con lo que se le dijo que haga termine perdiendo esos millones de dólares y la pésima imagen que da eso para el exterior y para todos los que estaban pensando invertir en el Perú.  Pero peor es esta idea de que todo proyecto de inversión, por pequeño que sea y sin importar los beneficios que traiga (en este caso era un proyecto minero que iba a pagar aproximádamente US$330 millones en impuestos y regalías al Estado, de los cuales al menos la mitad se iba a quedar en Puno). Y eso que Puno es una región con una larga tradición minera.

Es decir, ¿ahora cada decisión es motivo de una especie de plebiscito? ¿Cada vez que se tome una decisión económica se tiene que consultar con “los afectados”? Porque no olviden que mientras insisten en pensar que la consulta previa es una especie de poder de veto (que no lo es, según el mismo Convenio 169 de la OIT, por si no lo han leído), otros insisten en extender ese supuesto poder de veto a más sectores de la población (comunidades campesinas, agrupaciones de vecinos, etc.).

O sea, precisamente el temor que tenían los empresarios cuando se comenzó a discutir la aplicación del Convenio 169 de la OIT en el Perú y que la misma Confiep calmaba diciendo que no había problema, porque eso de consultar -y no pedir permiso- a la población afectada previamente ya lo hacen las empresas responsables y las que no lo hacen deberían hacerlo.  Como que Confiep no está siendo muy efectiva últimamente como voz de calma.

Y aquí viene el segundo detalle: Si todo es “plebiscitable”, ¿para qué necesitamos Estado? Si las normas legales aprobadas en el Congreso luego serán desconocidas por sectores de la población y eso, a su vez, será visto como natural, ¿para qué elegimos Congresistas? Si los procesos de aprobación de proyectos mineros no son reconocidos ni por el mismo Estado, ¿para qué tenemos Ministerio de Minería? Creo que tendría mucho más sentido bajarse toda esa estructura burocrática que ahora resulta que no sirve literalmente para nada y usar todos los recursos que usamos en mantenerla en cualquier otra cosa.  Igual a los que están ahí adentro claramente no les interesa el desempleo que causan con su inoperancia (los cientos de peruanos que iban a tener empleo formal en Santa Ana darían fe de eso), así que supongo que no les importará ir a parar a la fila de los que no tienen trabajo.

A todas luces aquí el problema principal es que el Estado es inoperante, inefectivo e incompetente (y no lo digo por decir, cada uno de estos adjetivos lo he escogido delicadamente).  Que sus proceso de evaluación no tienen credibilidad, demoran demasiado y no son transparentes.  Ni qué decir de haber hecho el esfuerzo de comunicación con la población (que según entiendo del Convenio 169, es responsabilidad principalmente del Estado y se su pobre calidad de gasto público, no de la empresa).  La población no siente los beneficios de estos proyectos, porque no son compensados correctamente (que también es labor del Estado, no de la empresa).  Y que por último los problemas sociales y económicos que tenían desde antes de que se evalúe el proyecto de inversión (que eran culpa del Estado que no interviene adecuadamente, no de una empresa que recién llega) siguen sin ser solucionados (que sigue siendo culpa del Estado, no de la empresa).

A todo esto… ¿La solución es más Estado? ¡Si el Estado es el primer motor inmóvil del problema mismo! No, tampoco es más empresa.  Y ok, la responsabilidad total de lo sucedido no es enteramente del Estado, sino compartida (como lo comento en este comentario que escribí para SEMANAeconomica.com).  La solución es que el Estado haga bien lo que se supone que tiene que hacer bien.

Pero por favor, que no toda decisión se vuelva “plebiscitable”, porque ése es un país en extremo manipulable.  Las decisiones técnicas las tienen que tomar técnicos.  Correctamente elegidos por nosotros cada cinco años, porque confiamos en que ellos tengan el criterio adecuado.  Se supone.

'10 Responses to “Otro bonito enredo (16): La ultra democratica Peru”'
  1. […] a consultar.  Eso también es positivo.  No la empresa o la comunidad.  Digo esto, porque existe el riesgo de volvernos hiper-democráticos y consultar todo, lo que podría sonar bonito, pero puede paralizar a la economía y perjudicarnos a […]

  2. roberto dice:

    Hay como cinco mil ideas allí cruzadas que hacen que el centro de la discusión se pierda. Van algunos comentarios para ampliar un poco. Fácil aporto con más caos.

    1. Lo de las mayorías versus las minerías, que está en negritas en el texto que citas de Arispa. Pensé que eso ya estaba superado. Que los sistemas democráticos se trata de que 20000 pesen igual que 28 millones al momento de opinar. Que no se trata de dictadura de las mayorías. Cuidado con esos argumentos, falaces y políticamente peligrosos. Entonces si mañana a los 28 millones de peruanos se les ocurre gastar en una estatua religiosa de 500 metros de alto, ¿lo hacemos? ¿piñas el resto?

    2. El tema de la consulta previa. Es otro tema sobre el que hay muchas confusiones. Lo que dice la 169 es que hay que compensar legalmente a las poblaciones indígenas (sean estas campesinas, obreras, comerciantes, etc.). Porque se asume que hay un daño histórico y hay que aplicar un tipo de acción afirmativa (abogados, ojo: dije un tipo de acción afirmativa, que no es lo mismo pero es igual). Significa que el estado (no la empresa privada) debe estar preparado para consultar de aquí a futuro sobre los temas que involucran a los indígenas. ¿A alguien le parece injusto? A leer nuevamente la historia y por qué los indígenas tienen ese tipo de derechos.

    3. El tema del plebiscito. Te doy la razón. Consulta previa no se trata de plebiscitos. Y no hay nada más antidemocrático, a la larga, que plebiscitos para todo. ¿Se imagina alguien fortalecer las instituciones si hubiera que hacer una consulta para todos los temas? Es por eso que la consulta previa de la 169 no puede ser igual ni para todos los casos, ni para todas las poblaciones. Es un acuerdo de buena voluntad (como en el derecho internacional), donde se invoca a las partes que todos van a cumplir con lo prometido.

    4. Empresa, estado y población. No sé cómo va la cosa. Hace algunos años hicimos una consultoría para una minera muy muy grande que quería saber por qué la población le odiaba. La conclusión: Porque se pusieron por encima del estado. Porque llamaban al estado solo para reprimir. Porque nunca le dijeron al estado “gente, haga bien su trabajo, que eso de construir escuelas es chamba de ustedes, no de nosotros”. Pero claro, las empresas mineras se comportaban (espero que ya no!) como colonos del siglo XVI, regalando colegios, postas de salud, cuadernos, lapiceros, desayunos, agua potable. Todo eso a cambio de la materia prima. Y los gobiernos (en sus distintos niveles), mirando y aplaudiendo. Sí, claro, en el corto plazo todos felices, pero a la larga, generas unas relaciones bien complicadas en base a una trastocación total de papeles y funciones.

    5. Lo de Puno, la verdad, también tiene que ver con la forma como crearon las regiones. Intereses locales, intereses de mafias, conflictos inter-étnicos, falta de representatividad de los supuestos líderes, ineficiencia de la Región. Y ahorita estamos lamentando esta coyuntura, pero la verdad, es que ahorita nos olvidamos hasta el próximo Aduviri.

    • Mildemonios dice:

      Roberto: 1. No se trata de eso, sino que esos 28 millones decidieron en mancha quiénes serían los que diseñarían el proceso por el cual funcionarían esa clase de cosas. Esos 2,000 peruanos tienen que respetar eso. Y que también se ha diseñado un proceso por el cual protestar pacíficamente. El problema es que esos dos diseños no funcionan. El punto es arreglar eso. No añadir mayores niveles de complicación a algo que no funciona. 2. Ok, yo no digo que no sea como lo dices. Pero nuevamente: No es un poder de veto. 3. Ok. 4. Nuevamente: Se trata de que el Estado funcione. Estamos de acuerdo. 5. Ok.

  3. Juan Carlos Romaina dice:

    Una de las cosas que mas pena me ha dado del discurso de los cantidatos en las elecciones es que ninguno hablo de modernizar al estado… Al menos no como debe ser. En Peru no podemos quejarnos: tenemos acceso a tecnologia, hasta lo mas reciente, y cada vez mad rapido. Y si no se puede, acaso no tenemos recursos para conseguirlo? El poblema es que no sabemos que hacer con la tecnologia. Pocas instituciones del estado la usan debidamente (la reniec se salva, x ejem), pero de los gobiernos, ni hablemos. Tantas cosas que servirian para que el estado pueda realmente cumplir sus funciones de manera eficiente… Pero no ps, a los politicos o no saben o ni les importa. Urgente, URGENTE, llevar tecnologia a esos lugares alejados. Y noooo, eso mo significa darles un Pc con imternet, x diooo… Sino darle un uso adecuado, que les sirva.

    A veces me entristece tanto saber que hay cosas que se pueden
    hacer… Pero los q deberian promoverlo, de dedican a construir
    cristos. Seremos ineficientes x siempre?

    • Mildemonios dice:

      Marco: Tú lo has dicho. El Estado debería hacer que se cumpla la ley. En todos los sentidos y para todos por igual.

      Sludge: Yo creo que durante el gobierno de Toledo esa ilusión también se había perdido. En algún momento ese espejismo se recuperó.

      Jorge: Me parece o has descrito lo que se supone que está definido por ley, pero no se aplica…? A menos que te refieras a literalmente el Colegio de Ingenieros, en el cual yo tampoco confiaría así no más.

      Juan Carlos: Si hablas de modernizar al Estado aplicando nuevas formas de organización y de administrar, se intenta. Pero hay mucha resistencia! Y es que en la medida en la que hay menos obstáculos burocráticos, se eliminan posibilidades de coima.

  4. Jorge Bautista dice:

    Una alternativa a esta repudiable manipulación de la voluntad popular, sería no, solo consultar sino que la decisión de otorgar concesiones mineras, sea colegiada y en ella participen las autoridades regionales y locales. Ellos tendrían que responder ante los ciudadanos por la toma de decisión irresponsable que perjudicaría ambientalmente o económicamente a los pobladores. Esta seria una buena forma de asumir responsabilidades sin escudarse en multitudes para lanzar piedras, como sucede hoy día.

  5. @sludgeman dice:

    Sobre lo del Rimac. No se como será ala contaminación de Volcán. Pero puedo decir que a la altura de Gambetta, al final del Rimac, lo que más contamina el rio son los coliformes, no los metales pesados.
    El Rimac es el desagüe de los pueblos que lo bordean (Chicla, San Mateo, Matucana, Chosica, etc).
    Hay la idea de que si lo hace una empresa, que pague, pero pobrecitos de nosotros que no tenemos plata, a nosotros no nos queda otra que ensuciar…
    ¿Que tal si le pedimos a cada Municipio que aplique el monitoreo del rio en puntos de entrada y salida, con tratamiento de agua, pagado por los vecinos?

  6. @sludgeman dice:

    Incluso si se hace plebiscito, siempre habra gente a favor y gente en contra. El problema esta en que los que pierden (minoria), jalan más gente (en el caso de Bear Creek, gente de zonas aledañas que les correspondia la consulta, pero ahora reclaman que si) y pretenden desconocer la voluntad de la mayoría. Estado no falta, falta autoridad para hacer cumplir lo establecido, sea plebiscito, decreto, ley, etc.
    Creo que en Puno se ha roto una de las ilusiones más grandes de este pais, la que hace creer que la Policía puede proteger contra una población “agresiva”. Roto el espejismo… se abre la caja de Pandora, no solo en Puno, ya empezo en otras provincias. Ya me siento como en una pelicula de distopia zombie.

  7. Marco dice:

    Buen post, estimo que tienes razón en mucho de lo que escribes en un hipotético caso que el Estado fuere eficiente, las empresas socialmente responsables y una comunidad con mente abierta y de clase media), sin embargo, el suelo no está parejo para los manifestantes (comunidades extremadamente pobres por lo general) y para la empresa. Hay que agregar que el Estado no es un buen arbitro para manejar conflictos, pero es un actor también.

    En temas de minería y aprovechamiento de los recursos, en la práctica requiere de una licencia social, ya que se va a cambiar todo el entorno, y se busca en general, que las empresas internalicen todos los costos del impacto negativo que pudiere tener. Y que con ello vuelva la paz social a la localidad afectada. (El caso del aeropuerto es distinto, ya que lo que se aplica en esos casos se aplica directamente la expropiación de terrenos, y no se trata de comunidades campesinas arraigadas, sino de propietarios que dentro de todo viven en el radio urbano, cuya mentalidad es distinta).

    La gente de las comunidades campesinas, tampoco son locos, como para salir a agredir la inversión; simplemente buscan que las empresas sean responsables, y cuando ven que el Estado no hace nada, frente a cualquier contingencia que pudiera tener (como pudiera ser el caso del Río Rimac que es contaminado por mineras como Volcan – http://www.conflictosmineros.net/contenidos/19-peru/7692-la-mineria-es-la-primera-actividad-en-contaminar-el-rio-rimac), es que la gente se pica y ya no quiere nada, lo cual es una reacción lógica, a menos que vea, que el Estado cumple su papel, y hace las cosas como debería.

    Acá lo que hay que exigir es que el Estado sea estricto en el cumplimiento estricto de la ley en materia medio ambiental, difundir bien la información, sentarse con la comunidad a escuchar y atender sus necesidades (si se puede compensarlos económicamente por el daño ecológico que se haga en dinero contante y sonante o en obras si así lo desean, y si es en educación mucho mejor), y cuidar que se proteja el agua de la zona, para que la comunidad pueda seguir utilizándola, como el caso de las comunidades campesinas.

    Asimismo, el Estado debe dejar de hacerse el loco y terminar con la minería informal, que lamentablemente también es una traba para la minería formal, ya que para los manifestantes, no existe minería formal e infomal, todo es minería, y se acabó el asunto. La lucha contra la minería informal debe ser frontal, de ese modo, se va a poder proteger las inversiones formales, que son las que aportan impuestos al país.

Leave a Reply

Popular
Buscador de artículos
Archivo de artículos
septiembre 2020
L M X J V S D
« Ago    
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
282930